LA AMISTAD

Educación para la era digital
Adriana, Mamá

Mis hijos nacieron en España, en Barcelona y a los 9 y 5 años respectivamente nos volvimos a Uruguay. Ellos en la escuela allá, sólo hablaban catalán por más que en casa el idioma era el nuestro....el resto de su mundo, deberes, juegos y amigos era todo catalán. Y me preocupaba volver por el tema del idioma diferente y que tuvieran compañeros nuevos que pudieran llegar a burlarse de su tono para hablar y comunicarse. Y por suerte!!! y por muchas recomendaciones los anoté en La Amistad y encontré un grupo de gente maravillosa que no sólo los aceptaron de una manera increible, sino que sus propios compañeros se ocupaban personalmente de integrarlos y de explicarles a los maestros y profesores que ellos hablaban asi porque llegaban de España. El mas grande de mis hijos, por las variantes del idioma, además, escribía con muchas faltas de ortografía, y la dedicación y el tiempo que le dedicaron sus maestras para corregir eso también fue genial. Por otro lado me encanta la cercanía que tienen todas las autoridades con las familias y con los niños. Desde la directora hasta todas las secretarias y asistentes. Los conocen a todos por el nombre, conocen los hermanos, los padres de cada uno, siempre están para contener a los niños en caso de necesidad, siempre tienen un mimo o un abrazo cuando ellos lo precisan. Mis hijos van felices desde el primer día y ahora ya van 6 años que van a La Amistad y la alegría sigue intacta. El mayor está en Liceo y sigue en la misma institución. Mis sobrinos también van ahi. Es un cole que me encanta personalmente y tiene todo lo que yo esperaba y más. Otra cosa que me solucionaba muchísimo es que el horario es muy flexible, podía llevarlos desde la mañana hasta la tarde y dejarlos a almorzar ahi. El nivel de inglés y de informática también es buenísimo. Y tienen otras actividades como comics y cocina que están bárbaras. Asi que por todo eso yo estoy muy agradecida y lo estaré siempre. Soy del club de fans, obvio!!!❤

Volver

Un hijo es lo más preciado del mundo, por eso nos comprometemos a dar lo mejor de nosotros como docentes y como personas, porque también somos padres.